Thursday, 5th November 2026
LITERACY
PRUEBA DE COTEJO. 11 DE NOVIEMBRE.
LENGUA
UNIDAD 2: Una entrada emocionante.
Las leyendas
El misterio del mono de la Casa de los Carvajal
Hace mucho tiempo, en una de las casas señoriales más bonitas del casco antiguo de Cáceres, vivía un matrimonio de nobles muy ricos. Tenían todo lo que querían: un palacio enorme, joyas, ropa elegante... pero se sentían un poco tristes porque no tenían hijos con los que jugar y llenar la casa de risas.
Un día, el marido regresó de un largo viaje de negocios por tierras muy lejanas y trajo una sorpresa increíble en una jaula: ¡un simpático monito de pelo suave!
Al principio, el mono se convirtió en la alegría del palacio. La esposa lo vestía con trajes a medida, le daba de comer los mejores dulces y hasta le puso una camita con sábanas de seda al lado de la suya. El mono era muy inteligente: aprendió a saludar, a dar volteretas y a seguir a sus dueños a todas partes, como si fuera un niño pequeño.
Pero la felicidad de la casa cambió por completo un año después. ¡Ocurrió un milagro! El matrimonio tuvo un bebé precioso.
A partir de ese momento, todos en el palacio se olvidaron del monito. Ya nadie le hacía caso, nadie jugaba con él ni le daba sus dulces favoritos. Toda la atención era para el bebé. El mono, que era muy listo, empezó a sentir unos celos enormes y siempre miraba la cuna del niño con cara de enfado.
Una tarde de tormenta, la niñera se quedó dormida y el mono vio su oportunidad. Con mucho sigilo, abrió la puerta de su jaula, se acercó a la cuna y... ¡Se llevó al bebé trepando por las ventanas hasta el tejado de la casa!
Cuando los padres se dieron cuenta, salieron al patio gritando desesperados. Al mirar hacia arriba, vieron al mono en lo alto de la muralla sosteniendo al bebé en brazos. Si se asustaba, el niño caería al vacío. El padre, manteniendo la calma, empezó a hablarle al mono con voz suave, ofreciéndole sus galletas preferidas y pidiéndole perdón por haberle dejado de lado.
Por suerte, el mono se ablandó, bajó despacio y dejó al bebé sano y salvo en los brazos de su madre. Para evitar que volviera a ocurrir algo así, el padre mandó encadenar al mono a la escalera del patio.
Hoy en día, si paseas por Cáceres y visitas esa famosa casa, verás que en la escalera de piedra hay un mono esculpido que lleva una gruesa cadena alrededor de la cintura. Es el recuerdo que los dueños dejaron para que nadie olvide la historia del monito celoso.
MATES
UNIDAD 2: SUMAS Y RESTAS
P.E.
ART








